Teaf en pocas palabras


¿Qué es el Síndrome Alcohólico Fetal?


El SAF es la expresión más grave del Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF) que es un conjunto de afectaciones físicas, neurológicas, comportamentales y de aprendizaje, causadas por el consumo de alcohol por la madre gestante durante el embarazo y que afectan de por vida a los hijos nacidos en estas circunstancias. Tiene consideración de enfermedad mental compleja, se confunde fácilmente con otras patologías y es la única 100% evitable.


No tiene cura, pero con un correcto diagnóstico se pueden tomar medidas específicas: médicas, terapéuticas, formativas y de control, que mejoren la vida de los afectados, a pesar de tener siempre una autonomía limitada.

Algunos datos sobre el SAF/TEAF


  • Según la OMS entre un 4 y un 7% de la población mundial está afectada por este síndrome.


  • Un estudio de prevalencia realizado en Cataluña, entre la población adoptada en los países del Este, concluye que más de un 50% se halla afectada por el SAF/TEAF.

  • En Canadá, uno de los países que mejor ha estudiado el SAF/TEAF, se estima que entre un 5% y un 10% de la población está afectada y que cada año nacen más de 3.500 niños con esta patología.


  • Muchas mujeres no confirman su embarazo hasta el 2ª o 3º mes de gestación, tiempo en el que pueden haber seguido consumiendo alcohol a pesar de que ese período es el más crítico en el desarrollo del feto.


  • Actualmente el SAF/TEAF es tan desconocido como lo era el autismo hace 40 años, a pesar de ser más prevalente (mayor número de casos de TEAF que de TEA).


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Características de las afectaciones SAF/TEAF

Los afectados por TEAF presentan un amplio conjunto de síntomas y afectaciones en diverso grado y no siempre con las mismas características. Esto hace que cada caso sea singular y complejo. Las afectaciones principales que pueden presentar, total o parcialmente, son:



  • Déficit de atención y pobre memoria a corto plazo

  • Desórdenes del habla y del lenguaje

  • Déficits en el procesamiento de la información, comprensión y aprendizaje

  • Dificultad para gestionar y regular las emociones

  • Falta de conexión con las reglas sociales y dificultades en las relaciones con iguales.

  • Falta de límites personales y de apreciación de la consecuencia de sus actos

  • Baja tolerancia a la frustración

  • Confusión bajo presión

  • Dificultad para comprender los conceptos abstractos (tiempo, dinero, normas..)

  • Escaso control de los impulsos e incapacidad de manejar la ira

  • Tendencia a la tozudez

  • Escasa motivación en actividades gratificantes y/o complejas

Otras características físicas


  • Déficit de talla y peso

  • Retraso en el desarrollo e inmadurez

  • Estereotipias y tics

  • Dificultades de coordinación motriz

  • En algunos casos presentan características faciales determinadas


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Las dificultades para diagnosticar el SAF/TEAF


Dado el desconocimiento generalizado de la enfermedad, habitualmente se confunde con otros trastornos, como Déficit de Atención, Hiperactividad, Autismo, Ansiedad, Depresión o Trastorno de Conducta.

Los diagnósticos erróneos encasillan a nuestros afectados impidiendo que obtengan la medicación, las terapias y las adaptaciones curriculares adecuadas.

Retos y objetivos