SAF y terapias caninas

Este mes, nos hemos acercado a Dogking,  un centro especializado en  terapias con  perros y Gerard Romagosa, el terapeuta de un niño diagnosticado con SAF,  nos ha contestado amablemente a estas preguntas:

  1. ¿Cuánto tiempo llevas trabajando con niños y animales?

Llevo cinco años trabajando con niños y diez trabajando con perros.

  1. ¿Qué tipo de trabajos sueles hacer con niños y perros?

Intervenciones y actividades asistidas con perros y adiestramientos particulares y profesionales con perros de todo tipo.

  1. ¿Qué respuesta sueles encontrar?

Incluso con niños que en un primer momento puedan tener miedo a los perros, rápidamente nace un vinculo afectivo muy fuerte entre niños y perro, cosa que nos permite captar su interés en las sesiones y sacar mucho partido a cada trabajo que les planteamos.

4. Cuéntanos alguna anécdota de algún alumno al que hayas tratado con terapias con perros:

Recuerdo un niño con SAF que tenía una baja motivación para hacer las rutinas diarias, tanto escolares, extra escolares, como en casa. Y a través de un programa de adiestramiento de habilidades con su perro Terapeuta Canino, conseguimos que le enseñara a su perro muchos trucos y potenciar aún más el vínculo entre ellos. Realmente enseñarle nuevas habilidades al perro era lo que más disfrutaba hacer y le motivó a aprender cosas nuevas.

5. ¿Qué raza de perro es la más adecuada para este tipo de terapias?

Hay varias razas adecuadas, pero sin lugar a duda el Australian Cobberdog. Ya que es la primera raza creada con el fin de ser perro de terapia y asistencia. No debemos olvidar que muchas de las razas que se usan hoy en día como perros de terapia, son en realidad perros creados para la caza y eso influye.

Aparte de las ventajas particulares que nos ofrece esta raza. Tiene los tres tamaños: grande, mediano y miniatura. Que nos permite tener el perro más adecuado para cada sesión. Son hipo alergénicos tanto el pelo como la saliva, y eso nos permite trabajar con niños que tengan alergia a los perros y no generar molestias en el entorno si un familiar o profesional que trabaje con ese niño tuviera alergia.

6. ¿Has tenido alguna vez algún problema con algún niño porque tuviera miedo del perro?  ¿Cómo se soluciona en estos casos este tipo de problemas?

Claro que sí, la gran sensibilidad que tienen muchos niños con los que trabajamos hace que algunos tengan miedo a los perros, ya sea por una mala experiencia, falta de contacto en su entorno o por la falta de control que sienten con perros desconocidos.

Lo que hacemos en estos casos es presentar el perro a la distancia que necesite el niño para sentirse cómodo y que sienta que el perro está controlado y que no supone una amenaza para él. Si trabajamos en grupo le enseñamos mediante la interacción con los otros compañeros que no va a pasar nada malo, trabajando con él al final. Eso le permite ver que no pasa nada y  prepararse.

Además le proponemos las actividades de aproximación al perro que más le puedan atraer. Como cepillar el perro con un cepillo o manopla que no suponga un contacto directo, pero si estar muy cerca. O lanzarle una chuchería o juguete para empezar a crear un vínculo positivo entre ellos. Y poco a poco ese miedo se transforma en interés, cariño y confianza. Dejando el miedo atrás.

7. ¿Cómo realizáis estos trabajos? ¿Son trabajos individuales o en grupo?  ¿Por qué se trabaja de esta manera?

Se pueden realizar ambas, pero procuramos realizar intervenciones en grupo ya que podemos obtener más beneficios.

8.  ¿Qué beneficios ves en este tipo de tratamientos?

Se realizan sesiones estructuradas según un programa de objetivos fijados para un grupo concreto de niños. Creamos dinámicas de grupo y esto favorece la interacción entre los niños generando dialogo, empatía,respetar el turno, compartir, trabajo en equipo y la integración.

9. ¿Con qué frecuencia recomiendas este tipo de terapias?

Como mínimo una vez a la semana. Aportando tantos beneficios no entiendo porque debería hacerse con menos frecuencia.

 

10.  ¿Qué importantes beneficios destacas en terapias con perros?

Aparte de los mencionados anteriormente, conseguimos potenciar la autoestima del niño. Con una estipulación sensorial con el perro logramos relajación y reducción de picos de ansiedad o agresividad. Invertir los roles y no verse siempre como un ser dependiente y pasar de ser cuidado a cuidar a otro ser. Motivar la realización de actividades que sin el perro son aburridas y potenciar el aprendizaje y curiosidad del niño.

Muchas gracias a www.dogking.es y a todo su equipo, desde aquí os animamos a que los conozcáis y seáis testigos del gran trabajo que realizan.

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